Tres alternativas estratégicas para alcanzar todas tus metas

El tiempo no te alcanza. Necesitarías días de más de 24 horas. Unas 48. Mejor 96. Y en una de esas logras hacer parte de lo que te proponés. ¿Cómo hacés para alcanzar TODAS tus metas? Acá tenés tres alternativas de estrategias para probar.

En uno de los ejercicios para el taller El camino del artista, Julia Cameron propone elegir 5 vidas alternativas.

En ediciones pasadas tanto como participante en los círculos de otras como en mi papel de líder de varios, yo elegi las mías. ¿Querés ejemplos? En el 2007 quería ser: conferencista, escritora, estudiante, investigadora de historia, blogger celebrity. Todas basadas en la palabra. Más tarde elegí vidas basadas en la imágenes: pintora, diseñadora gráfica, diseñadora web, fotógrafa, colaboradora en revistas. En el 2009 las mezclé: scrapbooker profesional, conferencista, escritora, investigadora, fotógrafa. Hay algunas que se van repitiendo, otras que no. Cada lista es un reflejo de ese momento particular en el tiempo.

Para llegar a ser alguna de las opciones que te planteás en tu propia lista, lo primero que hay que hacer es fijar metas. Objetivos con una cantidad y una fecha límite que te sirve de guía para saber cuándo “lo lograste”.

Y una vez que tenés las metas, las opciones estratégicas que tenés son:

1) Metas secuenciales

Te concentrás en una meta. Le das toda tu atención, tiempo  y esfuerzo. Cuando lográs esa meta, pasás a la siguiente. Podés decidir empezar a estudiar guitarra al día siguiente de haber logrado publicar tu primer artículo en una revista. O comprar una máquina de coser después de vender 120 muñecos de tela.

La ventaja de las metas secuenciales es que sabés que la próxima meta te está esperando y te hace cumplir con la primera en tiempo y forma. La desventaja es que podés dejar “para más adelante” la meta que más querés pero que más miedo le tenés.

2) Metas alternativas

Una variación es armarte bloques de tiempo para ir trabajando en pos de distintas metas en distintos momentos. Podés trabajar horas extra para terminar producto para una feria y después tomarte unos días para aprender a hacer surf. Volvés renovada y seguís trabajando a full.

3) Metas múltiples

Otra manera de tener todas tus vidas (esas 5 que necesitarías para convertirte en todo lo que querés ser) en una (la que tenés a mano ahora mismo) es combinar dos o tres intereses en una sola meta. Podés escribir (vida #2) sobre historia (vida #4) en un blog (vida #5). ¿Sos enfermera y querés viajar? ¿Y si ofrecés tus servicios en distintos puntos del país?

La ventaja de las metas múltiples es que varios talentos se encienden a la vez y no dejás nada afuera. Mirá tu lista, lo que te gusta hacer no debería quedar afuera, después de todo está en tu lista por algo. No necesariamente como plato principal, pero podés agregarla como guarnición. 😉 Tal vez no te den los tiempos para ser concertista de flauta y gerenta de una empresa pero podés ir a conciertos y sumar música a tu vida. Podés tomar clases de baile una vez por semana o comprarte libros de historia del arte. Traé lo que te gusta a tu vida. Hacele un espacio.

y vos, ¿cómo venís de metas? ¿Tenés una lista con cantidades y fechas?

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