8 maneras de ahorrar tiempo para escribir entradas de blog

¿Corrés como gallina sin cabeza cada vez que te toca publicar en tu blog? Te doy pautas para llegar a mejorar tu proceso de escritura y poder escribir bien en forma eficiente con 8 maneras de ahorrar tiempo. Porque aclaremos algo: escribir rápido no significa escribir mal. ¡Nunca sacrifiques la calidad de tu blog por cantidad o velocidad de reacción!

1. Armate una plantilla 

Date una estructura para seguir. Esto te ahorra volver a pensar cada artículo. Por ejemplo: primer foto a la derecha en el primer párrafo, títulos en tamaño 3 para dividir párrafos, título 2 para la pregunta del final.

Bonus tip 1: usar fotos bien arriba le da la sensación a tus lectores que están avanzando rápido. ¡Qué fácil se les hace leer tus artículos!

Bonus tip 2: terminá invitando a tus lectores a participar.

2. Tené una lista de ideas sobre las cuales escribir

Esto es especialmente importante si publicás en forma regular. Ahorrate el dolor de cabeza que significa andar falta de inspiración cuando llega el momento de hacer clic en el botón de PUBLICAR.

3. Planeá con un calendario editorial

El calendario te ayuda a planificar tus entradas. Fijate si vas a escribir de tópicos relacionados. Podés juntarlos por temas, como todas mis entrevistas relacionadas con la cocina este mes para ir con los tips para organizar tu cocina este mes en mi página de Facebook. Todo cierra.

4. Si podés, adelantá trabajo

Parece raro pero si trabajás antes de tiempo cuando todavía no tenés la línea de entrega justo encima, te ahorrás todo el stress de hacer las cosas a los apurones. ¿Que no movés un dedo hasta que sólo te quedan dos horas antes del final? Ok, vos te conocés mejor que nadie. Sólo te digo que lo pruebes alguna vez y me cuentes. Date un tiempo para escribir tranqui y mirá qué pasa.

Simplificar5. Simplificá

Esta es la que más me cuesta. ¡Quiero decirte TODO ya mismo! Y entonces trato de apretujar demasiados pensamientos en una sola entrada. O hago listas larguísimas con toooooooodas las herramientas posibles o con todas las posibilidades para cada mínima opción. Y te doy tanto que por ahí te ahogo bajo una montaña de información. ¿Cómo simplificamos? Pensando en cada entrada como una unidad que necesita comunicar un punto.

6. Usá listas 

Simples, claras, podés entregar la información ordenadita. Te sirven para todo. Ordenás tus pensamientos y tus lectores reciben pequeños bocaditos de información, perfectamente digeribles. Te ahorrás el tirarte de los pelos con enormes párrafos enredados.

7. Elegí tu mejor momento del día para trabajar

Como fuiste viendo en las entrevistas a emprendedoras, cada una tiene un momento del día en que está despejada y piensa mejor. Cuando estás cansada o todavía no del todo despierta todo te lleva más tiempo. Ahorralo haciendo uso de tu energía cuando más te convenga.

8. Eliminá las distracciones

Agarrate que te voy a pedir algo difícil: mientras escribas mantené el teléfono fuera de tu vista (salvo que el nene haya ido al cole sintiéndose más o menos, ahí estás en modo “me llaman y salgo como ambulancia a buscarlo”) con el sonido apagado. Nada de Facebook, Instagram o Pinterest. Na-da.

¿Cuál es tu mayor problema para ahorrar tiempo en la escritura? ¿La idea? ¿El desarrollo? ¿La falta de tiempo en general? ¿Todas las otras cosas urgentes que compiten por tu atención? ¡Contame en los comentarios!

Y para terminar te regalo esta frase de una canción de Calle 13. 🙂 La vuelta al mundo

 

10 cosas que podés hacer para empezar a controlar el desorden

10 cosas que podés hacer para empezar a controlar el desorden

Desorden Lo ves todos los días. Te molesta. Te pesa. Te interrumpe. Pero es TANTO lo que hay para ordenar que el tamaño del proyecto te paraliza. Simplificá.

Vamos por partes. Empezá por estas 10 cosas super simples que podés hacer.

1) Deshacete de lo más grande primero

La bicicleta fija que nunca usaste o las cajas de computadoras que ya ni siquiera tenés ( #hostoriasverdaderas #mepasóamí ) Afuera.  Vendela. Regalala. Tirala. Elegí y hacelo rapidito. El espacio visual te va a dar espacio mental.

2) Devolvé las cosas que te hayan prestado

Cds, libros, ropa, herramientas. Que todo eso vuelva a su lugar de origen. ¡Más lugar para vos!

3) Levantá lo que esté en el suelo

Ponelo en una canasta o bolsa hasta que puedas tomarte el tiempo de ponerlo en su sitio. El piso no es una mesa. Ni un estante.

4) Juntá las revistas, catálogos y diarios en una bolsa, canasta o caja.

Aunque sea en una pila prolija en alguna mesita.

Revistas
5) Sacá del armario 10 prendas que no hayas usado en los últimos dos años y donalas/tiralas.

6) Limpiá las ventanas.

Es una manera figurativa y literal de dejar entrar la luz a tu vida.

7) Vaciá todos los cestos de basura: baños, cocina, taller u oficina.

Representan cosas que ya no necesitamos o queremos en nuestras vidas.

8) Sacá de los cajones de tu armario las medias sueltas que han perdido su compañera.

¿No las querés tirar? Podés usarlas para limpiar muebles.

9) Despejá tu escritorio.

Archivá papeles que ya no uses. Revisá y organizá el correo recibido.

Escritorio
10) Deshacete de lapiceras y marcadores que no funcionen.

 

Elegí una, hacela y contame cómo te fue.

Haciendo espacio

Lápices y marcadoresHago las cosas de determinada manera. Mayormente porque esa manera funciona pero a veces por puro hábito. El hábito de repetir una manera que funcionaba hace un tiempo pero ya no me sirve. Ahora es tiempo de rediseñar la forma en que hago las cosas, el momento de repensar las estructuras.
Los invito a acompañarme en este proyecto para alivianar mi hogar y mi vida, creando espacio para las cosas buenas que vendrán.
Proyecto #1, comencemos con algo fácil. Esta semana iremos cajón por cajón, bandeja por bandeja buscando biromes y marcadores. Probémoslos. ¿Funcionan? Bien, se quedan. ¿No funcionan? Directo al tacho de basura.
Ya me parece escucharlas: -Perooooooooooo, ¡justo esta birome la traje de Disney! O, – Me la dió mi amorcito/mi mejor amiga/ mi mamá / … O, – Me la hizo el nene (que ahora tiene 36) cuando estaba en el jardincito.  No se preocupen. Si tiene valor sentimental se la puede quedar. Y dentro de poco les voy a dar algunas ideas de qué hacer con ellas que no incluyan un tacho de basura.
Dato útil para hacerlo todavía más fácil: elijan un ambiente por día. Por ejemplo empiezen el lunes por la cocina, el martes revisen su habitación y así vayan por toda la casa.