Cómo elegir la palabra del año: 5 tips

Cómo elegir la palabra del añoEl día de Año Nuevo es una oportunidad de hacer borrón y cuenta nueva. Sentimos que podemos empezar de vuelta, planear qué queremos hacer, decidir para dónde queremos ir.

Algunas personas escriben listas de resoluciones para Año Nuevo, otras eligen una Palabra del Año. Por los últimos 9 años, he pertenecido al segundo grupo. Algunas palabras funcionaron bien para mí y otras no. ¡Para marzo del 2009 descarté la que había elegido para ese año porque me estaba volviendo loca!

¿Cómo usar la Palabra del Año?

La usás como brújula. Quinn McDonald, una coach creativa americana la llama un “amuleto verbal”. Cuando estoy por decirle Sí o No a algo me fijo si me lleva hacia dónde quiero ir o me aleja de mi rumbo. Si me acerca a mi Norte digo Sí y si me aleja digo No, gracias” porque soy así de educadita.

Si vas a elegir una Palabra del Año para el 2015 te voy a contar lo que fui aprendiendo a lo largo de los años.

Tip #1: elegí una palabra que sea verdaderamente tuya, no “la que todas están usando”. Confiá en lo que te digo, la palabra no funciona si no viene de tu propio corazón, historia personal y deseos. Ya lo intenté y no anduvo.

Tip #2: empezá por saber dónde estás y dónde querés ir. Una pregunta útil para hacerte es ¿Qué me pone contenta? A veces una corre de acá para allá y se olvida de las pequeñas cosas que nos hacen sonreir.

Tip #3: elegí palabras positivas, de búsqueda y no de evitar males. Por ejemplo si querés hacer una lista de objetivos a lograr “Comer saludable” funciona mejor que “Dejar de comer porquerías”.

Tip #4: hablando de evitar, evitá los “Debería”.

Un año encontré una lista de palabras posibles en un blog popular, de esos que todo el mundo lee y es super trendy. Cuando revisé la lista mi palabra no estaba. ¿Por qué no estaba? *Suena la alarma de camino peligroso* ¿No era lo suficientemente buena? *Suena la alarma de comparaciones odiosas y vergüenza* ¿No debería …? Ya ves para dónde me estaba deslizando, ¿no?

Pues no, señoras y señores, mi palabra es MI palabra. No la palabra de moda, no la palabra de otros. Es cómo me quiero sentir, lo que quiero hacer, lo que quiero ser. Leé el tip #1 de nuevo.

Tip #5: “UNA palabra” es buena para focalizar. Habiendo dicho esto podés elegir un par más que te sirvan para reforzar la estructura y armar un lindo combo. Sale con fritas. 😀

Bonus tip: los verbos son geniales, te llevan a la acción. Porque acordate que el marcar el rumbo es sólo el principio, después te tenés que poner en marcha.

Te dejo con una cita de Christine Kane:Christine Kane

Digamos que sos una de esas personas que eligiría “Organizarme” como resolución de Año Nuevo. Mirás a tu alrededor y ves desorden en todos los aspectos de tu vida. Entonces pensás “Necesito organizarme. Esa va a ser mi resolución.” Pero leés este artículo y decidís probar algo distinto. Te sentás un rato en medio del desorden y considerás qué palabras te inspiran. Te das cuenta de que estás aferrada a tus cosas, te da miedo dejarlas ir. Elegís “Liberar” porque es más grande que sólo “Organizarme”. Entonces cada vez que te acercás a tu desorden te recordás de tu palabra y decís suavemente “Liberar”. Empezás a dejar que las cosas que tenés de más se empiecen a ir. Eventualmente te das cuenta que es más que las cosas lo que estás reteniendo. También estás aferrada a resentimientos, a viejas relaciones. “Liberar”, te recordás. Porque eso a lo que te aferrás también afecta a tu dieta y consiguientemente a tu salud. A lo largo del año ves a cuánto te estabas aferrando. “Liberar” se convierte en tu amuleto. Se convierte en tu fuerza guía, no en una regla dura. Tu desorden se convirtió en tu maestro cuando cambiaste tu intención hacia él. Esto no hubiera pasado si sólo elegías “Organizarme”.

 

¿Vas a elegir una Palabra del Año para 2015? ¿Cuáles son tus finalistas?

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